Una etiqueta que deberíamos desterrar: los “terribles dos”, no tan fieros como los pintan

, 20 de julio de 2017

Todo el mundo te suele advertir acerca de los “terribles dos años“, o, como también he oído llamarlos, “la adolescencia de los bebés” como uno de los peores momentos en el crecimiento de los niños. En realidad, los dos años no tienen que ser tan terribles como los pintan, desde luego, no son peores que el año o los tres años, y si comprendemos por qué los niños de dos años se comportan de una manera que nos parece tan irracional y caprichosa podremos desterrar para siempre la etiqueta.

¿Qué tienen de especial los dos años?

Esa edad marca el momento en que un bebé deja de serlo y empieza a ser un pequeño niño: domina el andar, correr y subir escaleras, empieza a hablar, llega el momento de quitar el pañal, suelen pasar de la guardería a la escuela, ya no usan apenas el carrito, dejan los purés para comer comidas normales, etc. Son muchas metas para un niño que aún es muy pequeño y le cuesta acostumbrarse a los cambios. Su nueva autonomía les supone infinidad de nuevas y excitantes experiencias, pero ello a su vez le genera inseguridad.

Los padres, en nuestra obsesión por educarles bien, queremos que se comporten formalmente, que no lloren ni monten rabietas, que empiecen a tener autonomía e independencia y hagan las cosas ellos solos. Les controlamos demasiado, pero aún es pronto para que lo hagan todo bien a la primera y debemos estar siempre a su lado en ese camino de transformación y aprendizaje.

Con dos años, los niños aún no se pueden expresar bien, no dominan del todo el lenguaje, ni saben comunicar lo que sienten o quieren, además, no les entendemos del todo, ellos tampoco entienden por qué los adultos hacemos algunas cosas y eso les hace estar muy frustrados. La única manera que tienen de comunicarse muchas veces es a través de los lloros, y la forma de mostrar su enfado o negación ante algo es a través de las rabietas y pataletas. Tienen la mala costumbre de hacerlo en el lugar y en el momento menos adecuados, pero es fundamental cómo reaccionemos nosotros para no entrar en un a dinámica de berrinches continuos.

Como nos mostraba este padre con la foto de su hija en plena rabieta en medio del supermercado, no debemos ponernos a su altura y chillarles, sino que debemos tratar de apoyarles, ayudarles a identificar qué es lo que sienten y por qué lo sienten.

¿Cómo podemos educar a un niño de dos años?

  • Aprendamos a escucharle, a tener paciencia y a preguntar lo que le ocurre. Debemos practicar la escucha activa.
  • Un no es un no, no debemos consentirles, pero debemos explicarles porqué con firmeza y razones, no con un simple “porque yo lo digo“. Si ven que dialogamos con ellos se sentirán importantes, escuchados y respetados.
  • Nosotros somos los adultos, debemos mantener la calma en esa situación de crisis por muy complicado que parezca.
  • Los niños aprenden de lo que ven, si ven que sabemos mostrar nuestros sentimientos hablando en lugar de chillando aprenderán a hacerlo ellos también.
  • Debemos empezar a darles algo de libertad y autonomía para que ellos solos vayan descubriendo el mundo, para que tengan su espacio y ellos mismos cometan sus propios errores y aprendan a resolver los problemas.
  • Es mejor establecer pocas normas pero que queden claras a intentar controlarlo todo. Los niños necesitan límites, fronteras y guías de cómo comportarse correctamente.
  • A veces la mejor manera de no sufrir rabietas es prevenirlas, evitando las situaciones de cansancio que hacen que los niños entren en una crisis.

Estas recomendaciones ayudarán a aumentar la seguridad de tu hijo, así aprenderá a entender sus sentimientos y los de los demás, y le ayudará a mejorar la relación con los niños y adultos que le rodean.

Pero a nosotros como padres también nos sirven estas herramientas para entenderles mejor, mantener la calma, ser flexibles ante sus necesidades, y servirles de soporte en su camino de aprendizaje hacia la madurez  reforzando los límites del buen y del mal comportamiento.

Fotos | iStock evgenyatamanenkonyulsjenner13

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