Uñas perfectas en casa: consejos de una profesional para hacer la manicura

, 7 de febrero de 2017

De la misma manera que el maquillaje denota cierto cuidado en la apariencia física, llevar unas manos y uñas arregladas también transmite un mensaje similar. Algo que no siempre resulta sencillo de lograr en casa, en especial cuando carecemos del material y conocimientos necesarios para hacerlo de la forma apropiada.

Además, en la manicura intervienen pasos tan variados que van desde el limado de las uñas hasta la aplicación del esmalte. Este último uno de los pasos fundamentales para lograr un acabado profesional. Hoy recabamos algunos trucos y consejos para que lo consigas sin quebraderos de cabeza.

Qué necesitas

Lo primero que necesitarás será, al menos, un kit de manicura básico. En él deberían figurar varios tipos de lima, un cortauñas, palitos de naranjo, un pulidor de uñas, una brocha gruesa, una tijeritas, esmalte, una base y un sellador. El set de manicura y recortador para nariz Nostrimmer series 5000 puede serte de gran utilidad, pues incluye algunos de estos accesorios y sus pequeñas tijeras, con punta afilada permiten una gran precisión.

En cuanto a las limas, las encontrarás de diversos materiales: cartón, cristal, acolchadas, de metal y otros; cada una de las cuales cuenta con sus ventajas. Por ejemplo, estas primeras pueden resultar endebles, sin embargo, nos permiten una mayor movilidad y ocupan poco espacio. Son recomendables a la hora de eliminar la primera capa de dureza, presente en los laterales.

Las de cristal suelen tener un precio muy elevado pero también tienen una gran durabilidad. Además se esterilizan fácilmente y es posible lavarlas después de cada uso. Por no hablar de que dan un acabado muy fino, sobre todo en el borde. En cuanto a las acolchadas y las de metal, sus virtudes principales son que disponen de varias caras y zonas de limado; y que permiten un acabado muy apurado, respectivamente. Algunos expertos desaconsejan estas últimas para las uñas más quebradizas.

Los primeros pasos

Dicho lo cual, el primer paso será lavarlas bien para retirar de su superficie cualquier partícula. Además del jabón y el agua, puedes sumergirlas unos minutos en agua templada y usar algún producto exfoliante que actúe sobre las cutículas, reblandeciéndolas. Al acabar, sécate con una toalla o paño que no deje restos.

Continúa retirando las cutículas. Puedes aplicar un aceite para trabajar mejor con ellas. Empújalas hacia atrás, descubriendo la uña y sirviéndote de un palito de naranjo. No recomendamos cortarlas ni emplear procedimientos agresivos, lo único que lograrás es enrojecer la zona, hacerte daño y otros problemas. Acuérdate de librarte de los padrastros también con cuidado.

A continuación será el momento de darles forma con la lima. Comienza por la parte central, hacia los bordes, y haz los movimientos siempre en la misma dirección para evitar romper las puntas. Retira los restos con la ayuda de una brocha y revisa que la superficie quede impecable. Termina el proceso aplicándoles un poco de vinagre blanco, notarás cómo el esmalte permanece sin descascarillarse durante más tiempo.

Trucos para pintártelas como una experta


Una vez secas, el siguiente paso será pintarlas. Empieza con el endurecedor en caso de necesitarlo y, si tu pulso suele traicionarte o tienes las uñas pequeñas, aplica vaselina en los bordes, tanto en la zona de la yema como la de las cutículas. Además, bajarás la inflamación de estas últimas. Usa una base transparente o blanca, el color del esmalte se verá más brillante.

Y es en este momento cuando entra en juego el pintauñas: sumerge el pincel y asegúrate de que cuenta con la cantidad suficiente de producto para cubrir la uña; y deslízalo desde la base hacia arriba, comenzando por la zona derecha, la izquierda y acabando por el centro. Aplícalo en capas finas y ten paciencia, un mal secado podría acabar fastidiando todo el trabajo.

Dale el toque final con una base para sellar el resultado y hacer que luzca perfecto más tiempo. Al terminar, no caigas en el error del secador o el ventilador. En su lugar, sumerge las manos en agua fría (con cubitos, por ejemplo).

Consejos de decoración


Para acabados más originales, nada como personalizar la decoración. Sin embargo y a pesar de lo que seguro que estás pensando, no son necesarias grandes habilidades para lograr efectos llamativos, sino que basta con conocer algunos trucos. Uno de ellos es hacerte con la típica malla que suele rodear a las cebollas y con una esponja. Sujeta esta primera sobre la uña y baña la esponja en el esmalte; con un solo toque tendrás un estampado geométrico muy chulo.

Si lo que te gustan son los lunares, pincha un alfiler con cabeza a la goma de un lápiz. Introdúcela en la laca de uñas y tendrás el punto perfecto. Si deseas que su tamaño sea menor, usa los orificios de una tirita. Para manicuras como la francesa puede emplear celo a modo de guía o colocar una goma elástica fina encima de la uña, estirándola con el pulgar. Otro truco radica en personalizar tu esmalte con purpurina.

Imágenes | iStock: Flufi, Creative-Family, Yulia-Images y fabiodinatale

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